viernes, 14 de junio de 2013

MARÍA FELIX , "LA DOÑA"


María encarnó a la Diva mexicana por excelencia.Su aparición en el cine mexicano fue deslumbrante. Se le asignaron motes como "La Doña", "María Bonita", o "La Mexicana", ya que su popularidad fue inmensa. El público  la adoraba, y la convirtió en una leyenda viva. 

Mujer bellísima, de rasgos faciales contundentes, sensuales, y una mirada misteriosa de ojos negros, que llegó a levantar pasiones con tan sólo un parpadeo.

Abrumadora, temperamental, inquietante, apasionada…así era María Felix. Impuso con su magnética personalidad un estilo propio en el cine, también creó tendencia vistiendo, pues eran muchas las mujeres que copiaban sus atuendos. Incluso hoy en día, aparecen modelos en portadas de revistas , imitando la imagen de tan reconocida actriz. La famosa firma de joyas Cartier diseñó una colección inspirándose en la actriz y rendir tributo al mito. La colección tuvo tanto éxito, que Cartier decidió dejarla fija en sus tiendas y catálogos.




Trabajó en numerosas películas, y con papeles muy diferentes, pero en todos quedó impreso su sello personal, demostrando así sus grandes recursos interpretativos.En todas sus actuaciones, se mostró  como una mujer poderosa, voluntariosa, decidida y enérgica, comportándose con los hombres, como ellos lo habían hecho durante años con las mujeres. En la vida real María tenía la misma determinación que en la vida ficticia. Por eso muchos dijeron que en las películas, María no interpretaba a un personaje….. María se interpretaba a si misma.

María nació un 8 de Abril de 1914, en Alamos, Sonora (México). Sus progenitores, el padre de ascendencia india, y la madre de ascendencia española, siendo ella niña, procuraron proporcionarle una buena educación, y por este motivo la matricularon en un convento de California, donde María lejos de sentirse recluida, aprendió incluso a montar a caballo, convirtiéndose en una fabulosa jinete y donde aprendió a amar de por vida a estos preciosos animales.

Al ir haciendose mujer, su belleza se fue manifestando cada vez más, siendo objeto de numerosos elogios, que la llevaron incluso  a ser nombrada “reina de la belleza estudiantil”.



Con el anhelo de desprenderse del dominio paterno, María se casó a la temprana edad de 16 años,con un vendedor de cosméticos llamado Enrique Alvarez. De esta unión nació un hijo al que llamaron Quique, por el que años después María pelearía con su propia vida, ya que al divorciarse el matrimonio, el padre raptó al niño llevándolo con él a Guadalajara, y privándole el derecho a su madre de disfrutar de él.

María recuperaría a su hijo años después, pero antes de que esto sucediera, en su vida comenzaron a cambiar muchas cosas.

En el año 1940, cuando paseaba por las calles del centro de la ciudad de México, se le acercó el Ingeniero Fernando Palacios, para ofrecerle la posibilidad de realizar unas pruebas cinematográficas. La reacción de María fue enérgica, contestándole que las realizaría cuando y donde ella quisiera, y no cuando lo propusiera él, que a fin de cuentas no sabía ni quién era. Con esta anécdota ya quedó patente su fuerte carácter.

Pero también era una mujer muy inteligente, y aunque las dudas respecto a este ofrecimiento eran considerables, finalmente decidió aceptar, pues nada tenía que perder, y tal vez mucho que ganar.

Así, su debut cinematográfico, se produjo en el año 1943, con “El Peñon de las Ánimas”. La película la dirigió Miguel Zacarias, y María tuvo como compañero al famosísimo Jorge Negrete. La unión de ambos talentos, impresionó al público, que inmediatamente convirtió a María en una actriz muy popular.


Films como “María Eugenia”(1943), o “Doña Bárbara” (1943), contribuyeron a que su fama creciera a pasos agigantados, otorgándole la crítica el apelativo de gran señora del cine azteca.

El papel que interpretó en “Doña Bárbara”, para muchos  críticos, fue el que conformó su mitología; a raíz de esta película muchos asociaron el carácter del personaje, con el de la propia María: de esta estupenda interpretación salió el mote de “La Doña”, sobrenombre que implicaba fortaleza y decisión.

En “La mujer sin alma” (1943), se convirtió en el arquetipo de mujer devoradora, fría y sin sentimientos, vamos....lo que en las películas norteamericanas se denominaba vampiresa o mujer fatal.

Este personaje fue el que acabó de reafirmar su gran éxito entre el público, y continuó con títulos como ” La devoradora” (1946), “La diosa arrodillada”(1947) o “Doña Diabla”(1948).

Pero sin duda fue el director de cine Emilio Fernández, con el cual protagonizó una trilogía, el que hizo que la gente la recordara eternamente con títulos como “Enamorada” (1946), “Rio escondido”(1947) y Maclovia (1948).

Por esta época su fama ya había traspasado fronteras, y aunque cruzó el charco para intervenir en alguna producción europea, se negó rotundamente a trabajar en Hollywood; decía que allí sólo le ofrecían papeles de india: “Las indias las hago en mi país, fuera sólo encarno a reinas”. Genio y figura…

Con el productor Cesáreo Gonzalez mantuvo una estrecha amistad; gracias a él protagonizó algunos papeles fuera de su país ,como “Mare Nostrum”(1948) junto al magnífico Fernando Rey, o en una producción española llamada “La noche del sábado”, dirigída por Rafael Gil, y basada en una obra de Jacinto Benavente.

En otra producción llamada “Camelia”(1953), se la emparejó con Jorge Mistral, que en aquellos momentos era ya un galán muy conocido.

Un año más tarde  encarnó al personaje de “La bella Otero” (1954). Lució toda su belleza , bailó extraordinariamente, y  demostró el gran poder de seducción con el que contaba: tal vez el mismo, o incluso más, que con el que contó en su día la famosa cortesana.

En el año 1956 apareció de nuevo seductora en una producción llamada “Faustina”, siendo dirigída por el director español José Luis Sáenz Heredia, y donde compartió cartel con figuras de gran prestigio como Fernando Fernán Gómez, Tony Leblanc o José Isbert.

Tres años después, Ismael Rodriguez reunió en “La cucaracha”, a dos leyendas vivas: María Félix y Dolores del Rio.




En los años 60, sus trabajos se van espaciando, y aunque apareció en varias producciones, las más destacadas fueron  “Juana Gallo” (1961), o “Amor y sexo”(1963), donde realizó un desnudo parcial.

Con la película “La Generala” (1970), María se despidió del cine, apareciendo dos años después en una telenovela mexicana llamada “La Constitución”, que sería su último trabajo como actriz.

Cuentan que María decidió retirarse para no perjudicar su imagen, pues con el paso de los años, su belleza se había marchitado, pero lo cierto es que fue una mujer que siempre dió la cara,  que nunca se escondió, y se mostró ante la gente en numerosos eventos, tal y como siempre lo había hecho: desfiante y poderosa.

También pudo dedicar su tiempo a los caballos, a los que criaba y entrenaba, llegando a convertirlos en ganadores de varios premios Hípicos de gran reconocimiento.

Su vida personal fue bastante agitada. Después de separarse de su primer marido, y siendo ya una actriz muy conocida, se casó con el compositor Agustin Lara, que aparte de homenajearla con la canción “María Bonita”(la escribió inspirado por el gran amor que sentía hacia ella), la ayudó a recuperar al hijo que tantas veces había sido motivo de preocupación de María.Terminó separandose de él, debido a los celos enfermizos que el compositor sufría, ya que María por motivos de trabajo se tenía que trasladar de un sitio a otro constantemente, y Agustín no podía soportar este hecho.


Trás esta separación contrajo de nuevo matrimonio con Jorge Negrete. Se casaron en 1952, siendo una boda muy admirada por el pueblo mexicano, ya que se unian dos figuras muy populares. Pero la felicidad  les duró tan sólo un año, pues él falleció de hepatitis en el año 1953.


Tiempo después, en el año 1956, conoció a un empresario llamado  Alex Berger, con  quien estuvo unida hasta su muerte, que se produjo 18 años después de haberse casado. Sin duda, si la muerte no los hubiera separado, aún seguirían juntos, pues con él  María vivió los años más felices de su vida.

Al quedar viuda, fueron muchos los hombres que la cortejaron, pero a ella todos le parecían mediocres comparados con el  hombre que tan feliz la había hecho.

Ya en el año 1981,conoció a Antoine Tzapoff, el cual se convertiría en su último marido ,y con el que compartió el resto de su vida.

La vida de María se vió tragicamente afectada, cuando su querido hijo, al que tanto ella había amado, murió de un ataque al corazón el el año 1996. Con él perdió al verdadero amor de su vida, al gran amigo y a su confidente. Después de un tiempo de su fallecimiento María le rindió tributo con un libro llamado “Una raya en el agua”.

Un 8 de Abril del año 2002,  María nos privó definitivamente de su presencia física. Murió en su querida Ciudad de México, dejando un enorme vacio en el mundo del cine.

Fue la máxima diva de habla hispana, y el mayor mito que jamás tuvo  el cine mexicano.Sedujo al mundo entero con su belleza, con su talento, y como no con su personalidad arrolladora. Cayeron rendidos a sus pies pintores , poetas, intelectuales….


Pero ella era siempre la que elegía….. como dijo una vez “Soy una mujer con corazón de hombre”; 

Definitivamente fue la más amada,  quizá también la más odiada, la más deseada… por eso “La Doña”, conquistó al mundo.



miércoles, 5 de junio de 2013

JOAN COLLINS


Dueña de una exuberante belleza morena, Joan fue descubierta gracias a la portada de una revista en su Inglaterra natal. Aunque el recuerdo más reciente que tenemos de ella es el de la malvada Alexis Carrington, en realidad esta bella mujer protagonizó varias decenas de películas, en las que compartió cartel con figuras muy importantes.




Nació en Londres el 23 de mayo de 1933. Se crió en una familia de artistas, pues su madre era profesora de baile y su padre un importante representante de estrellas en ciernes, por lo que con semejante entorno no fue de extrañar que prontamente comenzará estudios interpretativos en la Royal Academy of Dramatic Arts.

Debutó en el cine con la película “Lady Godiva Rides Again”(1951), y al poco de su debut ya se la conocía con el apelativo de: the ponting panter.

A este primer film, le siguió en el año 1952 “I Believe in You”, y al año siguiente rodó dos títulos pensados como respuesta inglesa, hacia las despampanantes actrices italianas, a las que por cierto Collins no tenía nada que envidiar, y que llevaron por título” Cosh Boy” y ” Mujeres en la calle”.


En el año 1954 rueda junto a la estupenda Gloria Grahame “The Good Die Young”, ésta sería la última que protagonizaría en Inglaterra, ya que a partir de entonces y al ser contratada por la Warner, fijó su residencia en Hollywood.

Su primera película en Hollywood fue “Tierra de faraones”(1955). Pese a que se pusieron muy buenas intenciones, se hicieron despliegues grandiosos de producción con exteriores en Egipto, y contó con una maravillosa ambientación, el film fue uno de los mayores fracasos de la Warner. Aún así, la interpretación de Joan fue fantástica y visualmente esplendorosa.


Su siguiente película “La muchacha de trapecio rojo”(1955), fue un melodrama basado en un hecho real en el que Joan interpretaba el personaje de una bella corista. Joan estuvo espléndida mostrando su lado más sensual, e inaugurando el título de "mujer de rojo", mucho antes de que lo hiciese Kelly Lebrock.


“El favorito de la reina”(1955), la llevó a trabajar junto a la gran Bette Davis. Su personaje, mucho más recatado que los anteriores, era el de dama de honor de Isabel I de Inglaterra. El rodaje no estuvo exento de anécdotas; parece ser que Bette odiaba a Joan por su juventud y su belleza, y no le puso nada fácil el trabajo. Eso sí, años después Bette aclaró el malentendido y le dedicó unas palabras: "Era una chica muy bella. Cuando trabajó conmigo en ésta película, yo ya tenía 48 años, y ella era una ingenua. Yo pensé que, debido a su belleza, siempre se la encasillaría en papeles insulsos, y que su fama pasaría rápidamente. Pero… !Caramba!, cual no fue mi sorpresa al verla regresar 25 años después, como Alexis en Dinastia, de nuevo como sex-symbol, y todavía mucho más importante" 


En el año 1956 protagoniza una comedia musical llamada “The Opposite Sex”, en un papel que años antes había protagonizado Joan Crawford. La crítica no le recibió con mucho entusiasmo, pues parece ser que ésta nueva adaptación distaba mucho de la original en cuanto a calidad.



Durante su estancia en la Fox,  y mismo tiempo que se estrenaban sus películas, el estudio le inventó una gran campaña de promoción personal, en la que se potenciaba una imagen de Joan como de sex-symbol juvenil.

Durante ésta época fue objeto de innumerables sesiones de fotografías en bañador, en vaqueros, en idílicas playas o en preciosas piscinas desbordantes de espuma.

Estas imágenes en realidad, no se correspondían con la verdadera personalidad de Joan, que manifestaba sus quejas sobre dichos estilismos.Pero así era el Hollywood de aquellos tiempos, y no le quedó más remedio que aceptarlo.

El año 1957, estrenó una buena película de espionaje llamada “Stopover Tokio”, que interpretó junto a un jovencísimo Robert Wagner. Esta vez no tuvo posibilidad de demostrar su talento interpretativo, ya que el personaje tampoco lo requería, pero por lo menos nos deleitó con unos preciosos looks orientales, en los que lucía muy favorecida.


El año 1957 fue muy prolífico en su carrera, pues aparte de la película antes mencionada, protagonizó otros tres films de los que cabe destacar una adaptación de una novela de Steinbeck llamada “The Wayward Bus”, y en la que compartió cartel con la exuberante Jayne Mansfield: dos sex-symbols de tal calibre en una misma película, tenían que atraer necesariamente la atención del público.

Sin embargo más tarde rodaría junto a Richard Burton "La esposa del mar", y resultó ser un fracaso de crítica y público.

La tercera película que rodó este año se llamó "La isla del sol", y fue anunciada como uno de los melodramas más provocativos del año, en ella Joan interpretó el papel de una bella mestiza, en un excelente film de conflictos interraciales, que fue muy bien recibido en América.

En el año 1958 se le presentó la posibilidad de cambiar de registro con un western llamado “El vengador sin piedad”, junto al magnífico Gregory Peck, y el mismo año protagonizó “Un marido en apuros”, donde compartió escenario con el matrimonio formado por Paul Newman y Joanne Woodward, en una comedia encantadora y alocada, donde nos mostró su físico, quizás con demasiada generosidad para la época.

Ya en 1960, se la requiere de nuevo para interpretar un papel bíblico en un film que llevaría por título “Esther y el Rey”. Parece ser que también se pensó en ella como la actriz que interpretaría a Cleopatra, debido precisamente por lo atractiva que resultaba vestida con ropajes clásicos, pero al final fue Liz Taylor quien obtuvo el papel. Joan hubiera sido una Cleopatra magnífica, que además hubiera ahorrado algún que otro disgusto a la productora.

Su último film con la Fox fue “Seven Thieves(1960), en las que se hicieron muy famosas unas fotos de Joan ensayando un strip-tease, bajo el asesoramiento de una experta.

En 1962 protagonizó “Dos frescos en órbita”, una comedia divertidísima, séptima entrega del tándem Crosby-Hope, donde Joan interpretó el papel de una bella espía.

Con esta película, ya se podía preveer que su carrera en Hollywood había terminado. El star -system ya estaba agotado como tal, y los todopoderosos estudios veían horrorizados como su época dorada llegaba a su fin.

Para una mujer como Joan, que tampoco había tenido un éxito digno de mencionar en ninguno de sus films, el panorama se le presentaba oscuro.

Regresó a Europa, donde le ofrecieron algún que otro papel en cintas bastantes mediocres, que tuvieron escasa repercusión en el mundo del cine . Pero los años 80, le dieron una segunda oportunidad y regresó más bella y triunfante que nunca como Alexis Carrington.

Este personaje constituyó la verdadera fortuna de Joan Collins, ya que se convirtió en la actriz mejor pagada de toda la historia de la televisión. El público la adoraba, y fue considerada la mujer más famosa de América, durante varios años consecutivos. Ella supo aprovechar este increíble éxito, convirtiéndose en una empresaria muy poderosa y reconocida, creando incluso su propia marca de perfumes.

Hoy en día Joan Collins, es sinónimo de glamour, para muchas personas que tuvimos el placer de verla interpretar un personaje tan malévolo como el de Alexis.

Su vida sentimental fue bastante agitada, llegándose a casar varias veces.La primera en 1952 con el actor Maxwell Reed, con el compartió algunas películas que pasaron sin pena ni gloria por el cine, y del que se separó cinco años después.

A partir del divorcio, Joan comenzó a aparecer en la prensa más como devorahombres, que por sus éxitos artísticos, pues se la relacionaba con numerosos hombres conocidos.

Compartió una etapa de su vida con Warren Beatty, del cual se quedó embarazada, abortando después por decisión del propio Warren ,que la convenció argumentando los problemas que les acarrearía la futura criatura, a sus respectivas carreras. Cuentan que para resarcirla de tan doloroso hecho, le regaló un anillo de oro y diamantes.

Su segunda boda llegó en el año 1963, con el actor y cantante Anthony Newley, con el que tuvo dos hijos llamados Tara y Alexander.Aunque Joan contó que su etapa junto a Anthony, fue una de las más felices de su vida, se separó de él volviéndose a casar en el año 1972 con un productor y hombre de negocios con el que tuvo a su tercera y última hija.

En 1985 se volvió a casar con un cantante sueco, con el que tan sólo compartió 13 meses de convivencia, y no escarmentada con ninguno de sus fracasos matrimoniales, se volvió a casar finalmente en el año 2002, con un productor teatral, 34 años más joven que ella.

Como anécdota contar, que ésta bella y carismática mujer apareció desnuda en la revista Play- Boy cuando contaba con la edad de 50 años, demostrando al mundo entero que a esa edad también se podía ser aún muy bella.



domingo, 26 de mayo de 2013

JOSEPHINE BAKER



Baker no entraría dentro del estereotipo de Diva del cine, por lo menos como el público considera a este tipo de artistas, entre otras cosas porque su filmografía tampoco fue muy extensa, pero considero que por su trayectoria, su valentía, su talento, su gracia y su desparpajo, esta mujer se merece, como la que más, por lo menos ser nombrada, y dedicarle el espacio que se merece entre tanto nombre de actrices maravillosas, que aunque quizás más glamourosas o conocidas, nada tenía que envidiar de ellas la preciosa Josephine.

Fue de las pocas artistas que alcanzó la misma popularidad por su aportación al mundo del espectáculo, que por todas las obras benéficas que realizó.

Su corazón y su voluntad de ayudar a los demás fué inmensa. Logró una sustanciosa fortuna que dedicó en gran parte a las causas justas, entre las que se encontraba en primer lugar la lucha ante la igualdad entre razas.

Cuando contó con el prestigio y el dinero suficiente para poder hacerlo, adoptó, nada más y nada menos, que a doce niños, todos de diferente raza, para demostrar al mundo que la convivencia entre distintas etnias era, amén de posible, enriquecedora y necesaria.

Fue también una mujer valiente, de valentía forjada en su propia desgracia, pero este hecho la hizo más fuerte, y teniendo ya un nombre y un reconocimiento por parte de la élite de la sociedad parisina, participó junto a la Resistencia Francesa, recibiendo por parte del gobierno francés la valiosa y significativa “Cruz de Lorena”.

Pero todo tiene un comienzo, y la vida de Josephine comenzó casi con el nacimiento del siglo XX, un 3 de Junio del año 1906.






Josephine vivió una infancia traumática, primero debido al abandono de su padre, hecho que les llevó a la pobreza más absoluta, y segundo a la nueva pareja de su madre, hombre desempleado y vago, que esperaba por parte de las mujeres de la familia que le mantuvieran los vicios.


Con esta situación en casa, Josephine  se vio en la necesidad de ponerse a trabajar  a muy temprana edad, abandonando así sus estudios.
Pasó su infancia trabajando como empleada doméstica y niñera, sufriendo  constantes discriminaciones y abusos por el simple hecho de ser negra.

Se casó con tan solo trece años, sobre todo para lograr algo de independencia y alejarse del hogar en el que había nacido, pero este matrimonio estaba condenado al fracaso y se disolvió rápidamente. En el año 1921, se casó por segunda vez con Willie Baker, del que conservó su apellido, para su nombre artistico. Durante el transcurso de estos matrimonios ella siguió trabajando, pues no le gustaba depender de ningún hombre económicamente.

A los 14 años ya había ganado su primer concurso de baile, y con 16 pasó a formar parte de un grupo de danza de Filadelfia, rechazándola tiempo después pues la consideraban demasiado torpe y oscura de piel.

En 1923, con tan sólo 17 años, se trasladó a Nueva York gracias a que logró integrarse de nuevo, como corista, en la compañía que antes la había rechazado.

Una vez allí, logró introducirse en Brodway con  un espectáculo llamado “Chocolate Dandies” actuando en locales tan famosos como “Plantation Club “o el mítico “Cotoon Club”.

En 1925, regresó a Francia donde actuó como corista con el espectáculo “Le Reveu Negre” donde brilló con su cuerpo espectacular, y su gran talento.



Concrétamente fue en el mes de Octubre del año 1925 , cuando comenzó su imparable carrera, ganándose al público vestida con un cinturón hecho de banánas única y exclusivamente. En tres meses consiguió lo que otras habían tardado años: convertirse en la figura principal  del Folies Bergère.



Cuentan las crónicas, que fue ella la que introdujo el Charlestton en Europa, y que en el año  1927 se convirtió en la artista mejor pagada de este continente.
Era tal su fama, que las mujeres parisinas la imitaban oscureciendo su tez con polvos de cremas de nueces, y  los parisinos le pusieron motes como :”La Perla Negra”, o “La diosa Criolla”.

En 1930, añadió el canto a sus actuaciones, y participó en varias películas como “La Sirène des tropiques” o “La Princesa Tam-Tam”.
Ya en la gloria de su carrera Josephine tenía una espina clavada en su corazón: el público americano seguía sin aceptarla tan sólo por su condición de mujer de raza negra.

La conciencia colectiva americana, era puritana, racista, y la gente no lograba entender como una mujer negra gozaba de tanto privilegio y  tanto poder, cuando allí eran considerados seres inferiores: en América se seguía asociando al  hombre negro  con el esclavo. Los desprecios hacia ella eran constantes, y la crítica se cebaba con ella de manera gratuita e inmisericorde.
Pero Baker ,que era una mujer sensible y en la misma medida persistente, nunca se olvidó de los hermanos que vivían allí en condiciones nefastas , y volvió con la intención de luchar por la integración racial .
El recibimiento fue frío…. distante, tal y como ella había imaginado, pero lejos de acobardarse luchó para a sus actuaciones pudiesen acceder todo tipo de personas, sin discriminaciones raciales. Ésto provocó que en muchos lugares la rechazaran, como fue el caso del “Strok Club” de Nueva York. Esta situación provocó su ira, y arremetió contra ellos  valiéndose de la prensa, la poca prensa que la apoyaba, dejando  así constancia de todas las humillaciones recibidas .




Finalmente apareció en el "Carneguie Hall", y fue ovacionada, aplaudida y comprendida por una gran multitud de personas: finalmente la aceptaban y tal vez esto fuera un pequeño paso frente a la discriminación racial.
En 1975 volvió a París para celebrar los 50 años sobre un escenario. La presentación se hizo en el “Bobino Theater” de París, y tuvo una audiencia innumerable que incluso contó con la presencia de Gracia de Mónaco.
El gran escritor Ernest Heminway dijo de ella:”Es y será la mujer más sensacional que nadie haya visto ni verá jamás.”

Murió el 12 de Abril de 1975 en París, la ciudad que la acogió con los brazos abiertos. Cuando murió ya se había ganado el respeto y la admiración de toda la gente. Fue la primera mujer norteamericana en recibir honores militares en sus funerales. Su tumba se encuentra en el cementerio de Mónaco.

Su historia es fascinante......una de las más fascinantes y loables de todas las vidas que he tenido el placer de conocer mediante los trabajos efectuados aquí en mi blog.

Valiente, fuerte, talentosa, amorosa, compasiva, tolerante, luchadora....¡Admirable! esa es la palabra exacta para describir a esta mujer. 






martes, 14 de mayo de 2013

INGRID BERGMAN




Ingrid era de esas mujeres de belleza tímida, elegante, y algo campestre. Robusta y de elevada estatura, había llegado a Hollywood algo reticente, ya que ella misma no lograba imaginar qué podía ofrecer en un mundo plagado de tanta superficialidad, en el que abundaban las actrices que parecían estar cortadas por el mismo patrón.

Le debemos dar las gracias a Selznick , por habernos ofrecido la posibilidad de disfrutar de una de las actrices con más personalidad, más talento, y más belleza de toda la historia del cine.



Nació el 29 de Agosto de 1915 en Estocolmo (Suecia). Desde pequeña su sueño fue convertirse en actriz, pero su timidez siempre le impedía tomar la decisión de hacerlo. Finalmente, poco después de terminar el bachillerato, se matriculó en el Royal Dramatic de Estocolmo para estudiar interpretación.

A los 17 años debutó en el cine con la película “Lanskamp”, pero lo cierto es que su aparición no causó sensación alguna por lo que decidió volver al teatro.

 Fue un film llamado “Intermezzo”(1936), el que finalmente le proporcionaría una gran popularidad, y un muy positivo reconocimiento de su trabajo.


Ya convertida en una gran estrella en su Suecia natal , fue requerida por el importante produtor David O. Selznick, que quedó impactado con la belleza nada artificiosa de la actriz y su gran talento. Ingrid sentía un pánico atroz ante la perspectiva de viajar a América, pero Selznick, hombre obstinado donde los hubiese, no cejó en su empeño de llevarla con él a Hollywood. Ingrid aceptó, pero eso sí, con la condición de que su nombre y su imagen no fuera cambiados. Así inició un camino por el cine, que la llevaría a convertirse en una de las actrices más requeridas e importantes de la historia del séptimo arte.

Su debut en Holywood se produjo con un remake de "Intermezzo", junto al gran Leslie Howard. Hollywood se rindió a sus pies.




Los siguientes años fueron muy prolíficos en su carrera, protagonizando títulos como”El extraño caso del doctor Jekyll”, junto a Lana Turner y Spencer Tracy , en la que para desligarse un poco de sus anteriores papeles de buena chica, insistió en interpretar el papel de  la prostituta y casquivana Ivy Patersson.

A esta película le siguieron otras tantas, todas ellas muy aceptables ,como”Los cuatro hijos de Adán”(1941) o “Alma en la sombra”(1941) que protagonizó junto a Robert Montgomery.

Fue en el año 1942 cuando aparecería en "Casablanca", film por el que más se la recuerda, y que ha pasado a ser uno de los más míticos de toda la historia del cine. "Siempre nos quedará París", está acuñada como una de las frases de película más famosas de todos los tiempos.



El año 1943 supone su primera candidatura a los Oscar con el film “¿Por quién doblan las campanas? (1943).

Al año siguiente es premiada con un Oscar, por su interpretación en “Luz que agoniza” (1944); este melodrama con una buena dosis de intriga y suspense  que protagonizó junto a Charles Boyer y Joseph Cotten, la hizo relucir como actriz dramática.



A finales de los años 40 siguió interpretando papeles que la inmortalizarian para siempre en el mundo del cine, algunos títulos como “Las campanas de "Santa María”(1945) y ”Juana de Arco”(1948), le valieron de nuevo sendas nominaciones a los Oscars. 

“Recuerda”,”Encadenados” o “Atormentada” la llevaron a trabajar en tres ocasiones con el mismo director, que no fue otro que el gran Alfred Hitchcock.





Toda esta incomparable trayectoria profesional ,casi se fue a pique por un escándalo amoroso que protagonizó ella misma (esta vez en la vida real), enamorándose del por entonces famosísimo director italiano Roberto Rossellini, abandonando a su marido y a su hijo, para iniciar su vida con Roberto en Italia. Este hecho la apartó un largo tiempo de los EE.UU y rodó alguna película en Italia con Rossellini como “Te querré siempre”, “Nosotras, las mujeres” o “Europa 51″.


Con Roberto tuvo tres hijos llamados Robertino y las gemelas Issota e Isabella , por cierto ésta última muy conocida por sus campañas de la gran firma francesa “Lancôme”,y protagonizar la excelente película “Terciopelo Azul”.


La relación que tantos quebraderos de cabeza le había costado, acabó en divorcio unos años después.

Al volver de nuevo a Hollywood, protagonizó la que daría su segundo Oscar “Anastasia”(1956), en la que compartió trabajo con Yul Briner. Como anécdota contar, que no fue ella misma a recoger la estatuilla, sino que lo hizo su gran amigo Cary Grant en nombre de ella.


A partir de los años 60 sus películas más notorias son “Flor de Cactus”,”No me digas adiós” o” El Rolls-Royce amarillo”.


Fue en 1974 cuando logró su tercer Oscar con “Asesinato en el Orient Express”, esta vez como mejor actriz secundaria. Su última aparición en el cine con la película “Sonata de otoño”que rodó en 1978, motivó su última nominación a los Oscar.


Sus últimos años de vida los dedicó a la televisión donde protagonizó una serie que contaba la vida de Golda Meir ,primera Ministra israelí que fue una de las primeras jefas de gobierno del mundo. Por esta interpretación recibió el premio Emmy.


Su vida acabó el 29 de Agosto de 1982 a causa de un cáncer.Curiosamente murió el mismo día del mismo mes en que había nacido.