sábado, 21 de febrero de 2015

NIEBLA EN EL ALMA





Unos años antes de que la estrella de las estrellas aniquilara a Norma Jean, la ya bautizada como Marilyn Monroe, demostró, encarnando el complejo personaje de Nell Forbes en la película "Niebla en el alma" (1952), que se desenvolvía notablemente en el género dramático.

Marilyn no titubeó ni un instante a la hora de dar lo mejor de sí misma encarnando al personaje de una niñera de mente perturbada, debido a un trágico pasado, y  presente angustioso.

Sin embargo, a poco que se conozca la posterior trayectoria de la actriz, se puede comprobar que el famoso Star System, ya parecía tener pensado para la joven otro rol mucho más llamativo.


Y la prueba está en que tan sólo un año después la lanzarían al estrellato mediante el slogan: "Las dos maravillas del mundo: las cataratas del Niágara, y Marilyn Monroe". Eso es lo que la industria quería de ella ni más menos. Poco importaba su talento con ese físico. Marilyn no debía esforzarse mucho para volver loco al público masculino..y eso era lo que realmente convenía en aquella época en la que el mito de "Gilda" comenzaba a ser olvidado , y estaban faltos de símbolos sexuales que atrajeran a las masas.




"Niebla en el alma", no fue rodada con grandes pretensiones, aunque en ella apareciera un ya reconocido Richard Widmark, que en realidad pretendía ser el gancho del film, una jovencísima Anne Brancoft, y una Marilyn que dos años antes ya había trabajado para el gran John Huston en "La jungla del asfalto" con un pequeño, pero lucido, papel que la dio a conocer de manera algo más formal en el mundo del cine.

Lo cierto es que el guión de la película no es nada extraordinario, el metraje dura 70 minutos y son bastante predecibles los acontecimientos que se irán sucediendo, pero el film está bien narrado, y el carisma de los actores, el secundario Elisha Cook aparece fantástico, la engrandece, logrando salvar así, una película que podría haber caído en el más absoluto de los olvidos.






En la actualidad , tantos años después de la muerte del mayor mito que creara el cine, esta película que podría parecer pequeña e insignificante, comparada con las que realmente la lanzaron al estrellato, es la mejor prueba de que tras esa apariencia frívola, que nos quisieron vender, existía una actriz emotiva, convincente, y con la misma capacidad innata para el drama que para la comedia, en la que también se desenvolvió de maravilla, pero que en cierta manera fue la causante de su encasillamiento, y de sus constantes reivindicaciones para encarnar personajes más dramáticos.

Muchos atribuyen su notable actuación al temible espectro de la locura, que siempre la persiguió en su vida real, pero si en verdad este fuera el caso, más grande aún sería el reconocimiento hacia esta actriz que luchó durante toda su vida, para lograr, más que el estrellato, el respeto hacia su trabajo como actriz.



El infortunio de este trágico, despedazado y, en cierto modo, conmovedor personaje que encarnó Marilyn en "Niebla en el alma", no fue sino un reflejo de la desesperada, inestable y desgraciada existencia que la mítica actriz vivió en su intimidad, desde su más tierna infancia. 





Si quieren disfrutar de una Marilyn muy lejana de aquella provocativa y malvada mujer de "Niágara", o de aquella rubia que cantaba entusiasmada que los mejores amigos de una chica son los diamantes, no dejen de visionar esta película, en la que se sorprenderán al ver a una actriz diferente y emotiva, y en la comprobarán que tras aquella máscara de ojos entrecerrados y labios rojos y sensuales que la lanzara al estrellato, se encontraba una actriz de enorme sensibilidad, a la que nunca permitieron despojarse del disfraz que tan famosa la hiciera.

jueves, 5 de febrero de 2015

Divas que me hicieron soñar









Esta admiración mía por las Divas del cine clásico se remonta a los años, más lejanos de lo que una querría, de mi infancia.
Mi interés por estas mujeres que brillaban en las televisiones en blanco y negro de la época, sólo puede atribuirse a la magia de aquél cine glamuroso, repleto de sofisticadas intérpretes, y a mi precoz coquetería.

Divas y películas en las que no hacia falta color. Bastaba con los contrastes de luces y sombras, para darle la intensidad y fascinación necesarias como para captar mi atención. Ya se encargaba del resto, la imaginación de una pequeña niña que transformaba la pantalla, en un mundo repleto de los colores más brillantes que uno pueda imaginar: la magia del cine, y la fantasía de una mente que prácticamente acababa de nacer, pueden obrar milagros.

Pero en realidad el culmen de mi interés llegó con Rita. Bueno, en realidad la "culpa" la tuvo Gilda. Esa mujer a la que imaginaba pelirroja, no me equivoqué en absoluto, vestida con ese traje de raso negro y guantes hasta los codos, fue la que me descubrió el fantástico mundo del cine.

Hipnotizada ante la belleza y la feminidad de esa mujer, de bien pequeña yo también era ya muy femenina, que se contoneaba mientras cantaba una de las canciones más pegadizas y míticas de toda la historia del cine.











Recuerdo que proyectaron un ciclo de películas de Rita Hayworth, y me hicieron la niña más feliz del mundo. Pasaba horas delante del espejo imitando a Rita: con eso me entretenía. Y es que nunca hubo una mujer como Gilda!

Ella me abrió las puertas del cine..después mis ansias de conocer más, me llevaron a prácticamente devorar, todas las películas que programaban en aquella única televisión de antaño. 

Así fui descubriendo a Marlene Dietrich, a Greta Garbo, a Bette Davis , a Ginger Rogers, a Joan Crawford a Gene Tierney, o Carole Lombard....que aunque me resultaban también muy atrayentes, nunca llegaron a hacerme sentir la pasión que una vez sentí por Rita.

Faltaba entonces algún tiempo, para conocer a otra de las actrices que causaría la misma fascinación en mi persona que un día causara Rita, sólo que esta vez era rubia y se llamaba Marilyn.

No es el tipo de admiración que sientes ante una excelente actriz como puede ser Bette Davis, es una seducción diferente.

Apareció Monroe y con ella más ansias de aprender sobre cine. Con Marilyn no hubo imitaciones ante el espejo, pero debo confesar que me dejaba con la boca abierta, cada vez que la veía aparecer en pantalla. Además casi ni tuve que imaginar, ya que el cine entonces brindaba la posibilidad de ver la hermosura de la Diva con los colores más intensos que jamás tuvo el cine.

Esa belleza explosiva, de andares provocativos, sensual, graciosa y de rostro aniñado llegó a  enamorarme en todas las ocasiones, y a conmoverme en otras de igual manera. No importa que en "Niágara" hiciese de mala: ese candor que irradiaba traspasaba la pantalla.

Su última película la devolvió al blanco y negro, fue como una premonición de su vida. Un ciclo que empieza en negro y acaba con el mismo color. Un ciclo que termina sin ese colorido explosivo que la mostró en su máximo esplendor, pero también una etapa en la que no necesitó ayuda ni florituras coloristas de los alegres tintes del Technicolor, para mostrar su mejor cara interpretativa. 



















Punto y final. Llega la madurez y con ella la cruda realidad. Biografías, documentales, novelas que muestran, de manera descarnada, la verdadera vida de estas mujeres que tanto me hicieron soñar. !!No podía ser!!.... A mis 16 años acumulaba biografías y revistas que me dejaban apesadumbrada por su impactante manera de narrar la realidad de estas Divas a las que, en mi inocencia, imaginaba perennemente felices y bellas.

Lo que en su época me produjo un impacto emocional brutal, debido a mi corta edad, en la actualidad las ha terminado acercando, aún más, a mi corazón. Las he humanizado, y eso les otorga, ante mi mirada subjetiva, otro concepto mucho más importante que el de estrella de Hollywood, y que no es otro que el de mujeres de carne y hueso: con sus inquietudes, sus ilusiones, y sus desgracias. Muchas fueron las que dejaron la vida, y quizá muchos de sus sueños, en ello, pero aquí estaremos siempre su público para agradecerles todos los maravillosos momentos que nos hicieron vivir y sentir. Y ellas se han convertido, como diría mi querido Terenci Moix, en "Mis Inmortales del Cine"

lunes, 26 de enero de 2015

25 AÑOS SIN AVA GARDNER




Vine a este mundo a las diez de la noche y, a menudo, pienso que tal vez por eso me convertí en un ave nocturna. Cuando se pone el sol, me siento más despierta. Se necesita talento para vivir de noche y esa es la única habilidad que siempre he estado convencida de poseer

Nunca fui uno de aquellos bebedores silenciosos, que beben día y noche sin parar. Me encantaban las fiestas y trasnochar. Cuando bebía, era sólo por el efecto. Con todas las copas que he tomado, no recuerdo haber disfrutado de ninguna. El único motivo por el que bebía era para superar mi timidez, también sobre el amor dicen que todo lo cura y no es cierto. Si quieres que el matrimonio funcione, necesitas tener algo más en común. Me casé con tres hombres atractivos, de mucho talento, que sabían fascinar a las damas. Supongo que ellos podrían decir lo mismo de mí. Pero teniendo en cuenta que entre mis tres maridos han reunido una colección de veinte esposas, no creo todo fuera culpa mía ".


Nadie podía manejar a Ava. Sinatra, el pobre desgraciado, no tenía ni la más mínima posibilidad, la amaba demasiado. Se mostró demasiado posesivo y ese fue el problema: nadie podía poseer a Ava
















La idea de la muerte ha sido una constante en mi vida. No por miedo a ella, sino por temor a morir sola.

domingo, 11 de enero de 2015

RECUERDO PARA ANITA EKBERG




Anita comenzó su andadura por el séptimo arte con papeles de vampiresa: nadie supo encajar tan exuberante físico, en otro papel que no hubiera sido el anterior citado.
La voluptuosa nórdica, llamó la atención desde el momento en que su delicado pie pisó los estudios de cine. Por aquella época, Anita, era el prototipo de mujer que más agradaba a los hombres: inmensa en sus atributos físicos, fue deseada y convertida, gracias sobre todo a la gran película de Fellini "La Dolce Vita",en icono erótico para numerosas generaciones.
Aunque sueca de nacimiento, Italia la transformó en maggiorata, y lejos de parecer fría o distante, por su condición nórdica, demostró que podía ser igual, o más ardorosa, que cualquier otra fémina nacida en la misma Italia: a fin de cuentas, la apariencia era la misma…. todo lo demás lo aportó Anita con su talento.
Al preguntarle al gran Federico Fellini por ella, éste contestó de la siguiente manera: "Creía que todos los hombres, querían irse a la cama con ella, sólo porque era cierto"



Kerstin Anita Marianne Ekberg, nació un 29 de Septiembre de 1931 en Malmö (Suecia). Anita se hizo famosa casualmente, como tantas otras actrices italianas, gracias a un concurso de misses. Así al presentarse a Miss Suecia, y ganar el concurso, tuvo la oportunidad de participar también en el concurso de Miss Universo, situación que provocó que se hiciera algo conocida por estos mundillos del espectáculo, presentándose su primera oportunidad con la película "Abbot and Costello go to mars "(1953)


Este mismo año ya compartió cartel con figuras como Rock Hudson o Piper Laurie en “La espada de Damasco”(1953).

En 1955 apareció en un musical llamado "Artistas y modelos", junto a actores como Dean Martin, Jerry Lewis, Shirley MacLaine o Dorothy Malone, y el mismo año participó junto a John Wayne y Lauren Bacall , en un film de aventuras que se llamó “Callejón Sangriento” , que por cierto no obtuvo muy buenas críticas.

Con tal increíble currículum en tan poco espacio de tiempo, hubiera podido parecer que su carrera ya había despegado, pero la verdad es que los resultados no fueron los que en un primer momento se barajaron, y su ascendencia hacia la fama parecía estar aún muy lejos.

Así que Anita tras estas participaciones, se tuvo que conformar con pequeñas apariciones en films que no tuvieron la mayor trascendencia. Los publicistas de los estudios, seguros de que su imagen podía ser positivamente potenciada, la lucían en eventos y galas, en compañía de los galanes del momento, por lo que su imponente presencia por lo menos aparecía constantemente en las revistas de la época.


La primera aparición por la que Anita logró una notable dosis de popularidad fue con la película “Guerra Y Paz”(1956), en la que compartió cartel con figuras consagradas como Audrey Hepburn, Henry Fonda o Mel Ferrer.


Tras esta película, y con la llegada de los años 60, también llegaría para Anita, el film que la haría mundialmente conocida : “La Dolce Vita”(1960).

Fellini , no encontraba a la actriz que diera vida a la protagonista de tan mítica cinta, pero el destino quiso que unas fotos de Anita, cayeran casualmente en sus manos. Inmediatamente supo que allí estaba....la tenía ante sus ojos : "La primera vez que vi a Anita en un periódico, fue como si uno de mis dibujos hubiera cobrado vida .No sabía a quien confiar el papel de Sylvia… fue como un presagio, supe que tenía que contratarla para la película. Cuando la conocí personalmente, constaté que no me había equivocado, representaba al personaje más de lo que nunca hubiera imaginado".

De esta manera se pronunció Federico Fellini sobre esta voluptuosa mujer, sin embargo, parece ser que con Mastroiani no surgió la misma química: ambos, Anita y Marcelo, supieron desde un primer momento que la atracción entre ambos era inexistente.

Marcelo esperó que Anita cayera rendida a sus pies, y sin embargo ésta se mostró fria pero correcta.
Mastroiani estaba acostumbrado a que las mujeres lo encontraran tremendamente atractivo. Lo mismo le ocurría a Anita con los hombres: ninguno dio muestras de que este hecho se hubiera producido.

Anita le contó a Fellini que Marcelo le parecía un hombre poco atractivo, y por su parte Marcelo confesó que a él le gustaban las mujeres algo más delgadas. Poco importó que no hubiera compenetración fuera de las pantallas: en todas las imágenes que aparecen los dos dentro de la película, irradian sensualidad, y lo que es más curioso una gran química.

A partir de su incursión en el cine italiano, la vida de Anita siempre estuvo vinculada a Italia, donde por cierto fijó su residencia.







Anita paso a la posteridad del cine, con la escena de su breve baño en La Fontana de Trevi, Fellini demostró ser uno de los mejores directores que diera el cine italiano, y Mastroiani ofreció una magnífica actuación, construyendo un personaje creíble, y atormentado por su gran vacío interior.

En el año 1962 fue dirigida de nuevo por Fellini , en uno de los capítulos que compusieron el film “Boccaccio 70″.  Esta película reunió a cuatro grandes directores como Fellini, Monicelli, Visconti y Vittorio de Sica.
También reunió a cuatro estupendas actrices como Anita, Sofía Loren, Marisa Solinas, y la bellísima Romy Schneider. En este film Anita dio vida a la fantasía erótica de un hombre, convirtiéndose en una gigantesca y sensual mujer.Nuevamente, como en la “La Dolce Vita”, Anita apareció exageradamente sexual.


Un año después volvió a tierras americanas para rodar con Robert Aldrich, un western llamado”Cuatro tios de Texas”(1963). La película no pasó de ser la típica comedia con un bueno (Dean Martin), un malo (Frank Sinatra), y algunas chicas escotadísimas e insinuantes, entre las que se encontraban Anita Ekberg, y una espectacular Ursula Andress, que por lo menos mostraron sus encantos, para goce exclusivo del público masculino, y porque no incluso femenino.



En el año 1965, rodó junto a Tony Randall una comedia de intriga llamada "Detective con rubia", basada en una novela de Agatha Christie, que sin ser ninguna maravilla, por lo menos resultó entretenida y divertida.

Dos años después compartiría cartel con Dana Andrews, en una cinta de acción que se llamó “El Cobra”(1967).
Vittorio de Sica la llevaría a trabajar de nuevo junto a Shirley Mac Laine, en una producción llamada “Siete veces mujer” (1967). Muchas fueron las críticas negativas que se vertieron hacia la figura de este fantástico director, pues llegaron a considerar el film como uno de de los más flojos de su carrera, pero lo cierto es que por lo menos nos mostró a la hermana mayor de Warren Beatty (Shirley MacLaine), en una interpretación magnífica , mediante la cual nos ofreció una estupenda variedad de registros.

En el año 1969, trabajó en un film de terror que llevaba la firma de un director español llamado Amando de Ossorio, y cuyo título fue”Malenka”. En esta película Anita apareció rodeada de bellas vampiresas, que por cierto no eclipsaron lo más mínimo su ya madura belleza, pues al rodar ésta cinta ya contaba con 38 años a sus espaldas.



Fue en este mismo año, cuando de nuevo trabajó con otro director español, José María Elorrieta,en una película llamada “Un sudario a la medida” (1969), en la que también participó uno de los mejores actores con que ha contado el mundo del cine español: Fernando Rey.

En los años setenta, volvió de la mano de Federico Fellini a protagonizar un documental, pensado para homenajear al mundo circense incidiendo concretamente en el desprestigiado mundo de los payasos, que se llamó “Los Clowns”, y que obtuvo excelentes críticas , siendo muy aclamado por su ingenio y su mensaje.




Bastantes años después, concretamente en el año 1987, Fellini volvería a unir a Mastroiani y a Anita en una película llamada “Entrevista”, que según algunos entendidos fue como el testamento en vida de tan reconocido director, logrando de nuevo que se viera confirmado su gran talento. En esta obra aparecieron ya todos más viejos: el esplendor de la carne hacía años que había abandonado a Anita, pero Fellini la rescató del olvido.


Aparte de sus trabajos cinematográficos, Anita fue portada en varios números de la revista Play-Boy, mostrando sugerentemente los encantos, que tan famosa la habían hecho.



La vida sentimental de esta hermosa mujer, no fue precisamente un camino de rosas. En una entrevista recientemente publicada en la que hacia balance de su vida amorosa, llegó a la conclusión de que después de todo lo vivido, se queda con….sus perros.

Su primer marido fue Anthony Steel un boxeador retirado y metido a actor, que cuando bebía se volvía violento, y que llegó a pegarle algún que otro golpe; Anita se lo dejó un año después de haberse casado.

Muchos desengaños y muchas traiciones la llevaron a pensar de esta manera.

Su segundo marido, un tal Rick Von Nutter, le anunció el divorcio al mismo tiempo que le vaciaba sus cuentas bancarias, y le robaba objetos y joyas de estimable valor. Muchos de sus amantes como Tyrone Power, Frank Sinatra o Victor Mature no hicieron sino producirle situaciones dolorosas.

Ella hoy en día achaca todas estas decepciones a su increíble estupidez. Solamente le queda un buen recuerdo de un empresario italiano llamado Gianni Agnelli, con el que mantuvo una relación, a pesar de que él estaba casado. Anita lo recuerda como :"un hombre maravilloso, un italiano de los que ya no quedan...inteligente, irónico,activo. Ella cuenta haberlo conocido antes de rodar “La dolce Vita”, y haber mantenido el romance a lo largo de varios años. Según sus palabras: "El único amor de mi Dolce vita"

Descanse en paz Anita que falleció el 11 de Enero del año 2015.